¿creés en el destino?











Punto de encuentro

Una habitación de luz plena,
sin paredes ni esquinas,
donde la puerta desaparece
luego de ser atravesada.
Una habitación sin tiempo,
donde los siete años
se convierten en veintitrés,
y la eternidad en un instante.
Una habitación sin mapas,
sin dirección, sin referencias,
ni caminos que determinen
un lugar específico.
Una habitación donde
el sentimiento está unido a la mirada,
descansa en el silencio
y perdura para siempre.